A finales de la década de los 60's, cuando entró en operación el metro de la Ciudad de México, las autoridades decidieron que para facilitar la orientación de los usuarios, cada estación tendría además de un nombre, un logotipo que la identificara. Así en las estaciones y en cualquier mapa del metro aparece siempre junto al nombre de la estación, su correspondiente logotipo.
En aquellos años, surgió una intensa crítica a este sistema de señalización, por cierto no aquí en México, sino en Europa y en los Estados Unidos. Decián nuestros críticos de esas naciones, llamadas por aquel entonces “del primer mundo” que era un insulto al pueblo de México, ya que estábamos siendo tratados como imbéciles analfabetas y no me acuerdo que tanta cosa más.
