Las 9:00 en punto; Juan toma su lugar en el escritorio de la oficina y coloca su computadora sobre la cubierta, apenas un instante después la voz meliflua del ordenador le saluda y le recuerda la fecha: “Buenos días Juan, son las nueve la mañana del 15 de marzo del 2040”.
Durante este breve lapso se han establecido en forma inalámbrica las conexiones con todos los periféricos a los que tiene acceso Juan, a excepción de la conexión a la Red, a la que en ningún instante del día se desconecta.





