¿RTFM?

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Los anglosajones, tan aficionados a sintetizarlo todo, han inventado unas curiosas siglas, RTFM, es decir «Read the f*****g manual» o, en español, «Léete el p***o manual», que viene a ser una manera rápida de contestar a cualquiera que plantee una pregunta que pueda responderse consultando el manual en cuestión. También tienen otro acrónimo muy parecido, GLOG o «Go look on Google», que viene a decir que antes de preguntar primero hay que hacer las pertinentes búsquedas en Google.

Hasta hace poco estaba completamente de acuerdo con los usuarios que utilizaban RTFM o GLOG como manera de responder a los principiantes y pensaba que era mejor no inundar la red con siempre las mismas respuestas a las mismas pregunta. No obstante, recientemente me ha hecho reflexionar sobre esto un interesante artículo de Jono Bacon, uno de los principales pilares de la cultura y la ética de Ubuntu, donde aboga por acabar con la cultura del RTFM y explica que hay muchas razones por las que un principiante puede que no encuentre la respuesta que necesita a su pregunta y que, tal vez, pedirle que se enfrente a palo seco a un manual extremadamente detallado sin saber ni siquiera muy bien lo que busca, tal vez no sea la idea más acertada. Ciertamente, la verdad es que responder con acrónimos no parece muy educado y, si uno no tiene ganas de responder a alguien, tal vez sea preferible no decir nada que tratar de avergonzar al que pregunta.

Ambas posturas, desde luego, tiene buenos argumentos a su favor y la disyuntiva parece ser: ¿inundar la red de información repetida o dejar de lado la amabilidad y la comprensión? Lo bueno de estas elecciones binarias es que a veces invitan a tomar perspectiva y buscar una tercera vía. Tal vez sencillamente la manera en la que se está almacenando la información, mediante conversaciones en foros que rápidamente quedan obsoletas y manuales más bien destinados a consultas técnicas, no sean la manera ideal de responder a las dudas de los seres humanos. Aunque sólo sea por el número de veces que se repite una pregunta, parece evidente que cualquier usuario prefiere que le responda un ser humano, preferentemente un familiar, amigo o vecino, a buscar información en foros y páginas web. Como la limitación de tiempo y recursos de la red también es un argumento importante, la solución tal vez sea el momento de buscar una herramienta, automatizada pero más humana, para resolver las dudas.

Aunque probablemente sería necesario dedicar mucho tiempo a construirla, parece probable que una buena parte de los manuales pueda codificarse de manera tal que una máquina pudiera utilizarla para conversar con un ser humano para resolverle sus problemas. Además, no hay que olvidar que la máquina puede acceder a muchos datos que resultan extraños para el ser humano. Por ejemplo, es bastante frecuente que un humano ni siquiera sepa muy bien el sistema operativo que utiliza, pero cualquier navegador puede extraer automáticamente dicha información, así como otros datos útiles. Si además se pudiera interactuar con el sistema operativo, se podría informar y explicar sus problemas al usuario de manera mucho más detallada y, probablemente, más satisfactoria. También permitiría integrar en un único sitio varias fases del proceso que teóricamente debería seguir un usuario para resolver sus dudas y que más o menos puede dividirse en tres pasos:

1. Consultar el manual y la documentación
2. Consultar los foros
3. Consultar los registros de errores

Es decir, el sistema no sólo podría indicar una solución, sino también podría informarle de que el problema que tiene no se debe a su torpeza, sino que se trata de un error detectado en el sistema o la aplicación y que está en vías de solución o bien proponerle posibles posibles soluciones temporales.

Evidentemente, este sistema no podría solucionar todos los problemas, pero bastaría con que pudiera resolver satisfactoriamente las dudas más habituales de los usuarios para que mereciera la pena. Desde hace poco, una famosísima empresa sueca de muebles incluye en su página web la opción «Pregúntale a Anna», donde podemos plantear nuestras preguntas a un simpático dibujo animado sin necesidad de buscar en sistemas de ayudas, que para una gran mayoría de usuarios sin especial interés por la informática, resultan poco amigables. El sistema no es ninguna maravilla y se nota que es un chatboot básico que incluye una serie muy limitada de respuestas que lanza en función de unos disparadores. Aún así, que una empresa de tal calibre haya optado por un sistema de estas características permite intuir que tal vez esta sea la dirección correcta en la que los seres humanos queremos que nos resuelvan las dudas.

Comentarios

Imagen de selerto

Hola amigo.

Son muchos los que sueñan, han soñado y soñarán con cosas parecidas a las que propones. Seguramente llegarán a existir, pero no es las próximas décadas.

La inteligencia artificial es un tema muy complejo en el que se lleva trabajando desde los inicios de la computación con muy pobres resultados :-(

La chica de Ikea es un claro ejemplo. Hemos de recordad que en su enorme complejidad las computadoras son maquinas tontas, pueden hacer muchas cosas pero no entienden lo que hacen.

Por otro lado la comunicación es un gran obstáculo, los humanos somos extremadamente ambiguos e inexactos al expresarnos, por ejemplo, las palabras pueden cambiar de significado dependiendo del contexto de la frase, harían falta máquinas muuuuucho mas potentes que las actuales para que pudiesen entendernos, por otro, a esas maquinas superpotentes habría que idiotizarlas para que hablasen en un lenguaje que nosotros pudiésemos entender.

Es muy difícil que una máquina entienda una pregunta planteada por una persona, aunque lo consiguiese y recopilase información relativa a la pregunta, le sería enormemente difícil saber si la información recopilada es correcta, si responde a la pregunta concreta, o si está escrita en un lenguaje que el consultante puede entender. Eso sin contar con que al recopilar mucha información tendría que seleccionar cual mostrar y cual no.

Imagen de granadajose

Sí, hace poco leí un libro fascinante «Máquinas que piensan: Una incursión personal en la historia y las perspectivas de la inteligencia artificial» donde hablaba de los grandes problemas que han tenido las máquinas para entender el lenguaje humano.

No obstante, en este campo ha habido grandes avances, como se ven por ejemplo en la mejoría experimentada por la traducción automática, que antes daba resultados inservibles y ahora resulta cada vez más útil.

Además, en este caso intentar relacionar la información suministrada por el usuario con la extraída por el ordenador y la información con la que trabajaría, la información recopilada en foros, es relativamente novedosa.

Imagen de sanla

Eso ya hace muuucho tiempo que lo tienen en windows con los ayudantes de office. ¿Te acuerdas de Clipo, de Merlin, o el perro (que no recuerdo el nombre)? Yo si me acuerdo aún de lo poco que servían y de los múltiples problemas de seguridad que acarrearon (además de los recursos del sistema consumidos inútilmente).

Saludos.

Imagen de granadajose

...de ese molesto personajillo.

No obstante, aparte de que no creo que el dichoso clip estuviese programado con las tecnologías más avanzadas, la inteligencia artificial ha avanzado enormemente desde aquellos tiempos, además de haber aumentado la capacidad y la memoria de los ordenadores.

Por ejemplo, antes cuando un ordenador y un ser humano jugaban al ajedrez, en última instancia ganaba el ser humano. Ahora no. El mejor jugador del mundo al ajedrez es una máquina.