Fragmentación o, más bien, diversidad

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Últimamente parece haberse puesto de moda atacar a Linux en sus múltiples formas (como Ubuntu y Android) de ser excesivamente fragmentadas. Evidentemente, la existencia de una plataforma de hardware y sistema operativo más o menos rígida tendría numerosas ventajas, como por ejemplo una mayor facilidad de programación y un servicio técnico infinitamente más sencillo. No obstante, hay muchas y buenas razones por las que es preferible que exista esta fragmentación, que más bien debería llamarse diversidad, porque estas variaciones no son por capricho, sino que reflejan la capacidad del sistema operativo de adaptarse a necesidades concretas y a la evolución de la tecnología.

Si la experiencia obtenida con la guerra entre PCs de marca y PCs clónicos sirve de algo, parece prácticamente inevitable que un sistema operativo basado en Linux se imponga también, para empezar en el campo de la telefonía móvil, ya que la idea de que un sólo proveedor se encargue de proporcionar el hardware y el sistema operativo de todos los teléfonos y tabletas del mundo, resulta sencillamente ridícula. Ciertamente, al tratarse de un mercado que está surgiendo en estos momentos, la proporción de compradores dispuestos a gastarse en un teléfono las elevadas cifras que cuestan estos móviles es mayor. No obstante, a medida que estos teléfonos inteligentes se vayan popularizando y sea necesario ajustar al céntimo los precios, los teléfonos con un hardware y un sistema operativo menos costosos probablemente ganen por goleada.

Las posibilidades que abre esta diversidad son cada vez más interesantes. Hace unos días Amazon anunciaba su innovadora tableta, es fácil ver teléfonos funcionando con Ubuntu y sólo hace unos minutos leía sobre una tableta con Android que acaban de lanzar en la India por apenas 35 €: un montón de opciones que pueden hacerse realidad sólo gracias a lo abierto de Linux.

Comentarios

Imagen de hsierra

No obstante, hay muchas y buenas razones por las que es preferible que exista esta fragmentación, que más bien debería llamarse diversidad, porque estas variaciones no son por capricho, sino que reflejan la capacidad del sistema operativo de adaptarse a necesidades concretas y a la evolución de la tecnología.

Yo no lo veo necesario, más bien me parece inevitable porque el software libre existe para dar libertad.

Ubuntu es un ejemplo de lo que ocurre cuando un grupo de desarrolladores se encuentra inconforme con el rumbo que toma un proyecto y no son escuchados, dado que nace de la mano de un grupo de programadores que trabajaban en el proyecto Debian y que al no ser escuchados no pudieron resistir el llamado de Mark.

Este "problema de fragmentación" no es más que un mito, propagado por algunos sectores para crear una atmósfera adversa al software libre, porque como tu bien señalas, todo se arregla con que un fabricante se decida por una plataforma y proporcione soporte a esta.

Y si es que realmente es un problema, pues sera uno psicológico, derivado del hecho de que todo ser humano requiere sentirse aceptado, y muchos no soportan el leer tan a menudo que Ubuntu es una distribución para novatos, lo que hace que muchos terminen naufragando en el mar de las distribuciones.

No hay otro sistema operativo sino GNU y Linux es uno de sus núcleos
Pensamiento libre. Comprendiendo la libertad tras el software libre

Imagen de RagonichaFulva

Qué poético te ha quedado hsierra! ;)

Verdades como puños, eso sí.

"La perseverancia es un árbol de raíces amargas, pero de frutos muy dulces."

Imagen de bean

muchos no soportan el leer tan a menudo que Ubuntu es una distribución para novatos, lo que hace que muchos terminen naufragando en el mar de las distribuciones.

Por compartir diversas aficiones me vinculo con gente de lo más variopinta :

Para unos amigos, con mi mensaje de Ubuntu parezco de otro planeta, muy loco e incomprensible; cómo va a ser posible que haya otro Windows superior al superior Windows 8 y de nombre tan así como africano, y que sea gratis ( si todo fuese gratis, qué sería del sacrosanto mercado, de nuestros negocios especulativos y de nuestro adorado lucro ) y libre ( ¿ qué es eso, acaso hay softwares presidiarios ? ) ; dicen que algo se sabe de un único comunista que queda vivo en la faz del planeta, que es gordo y que proclama algo parecido; pues bien: a la cárcel todos, al campo de concentración, ¡ y tu bean, que eres de tan buena familia, cómo se te ocurre, etc !.

Para otro círculo más exquisito e iluminado intelectualmente, soy el novato informático que ya está quedando demodé con los nuevos Debian y otras exquisiteces que ni conozco, y que Slack por aquí, Arch por allá, y que Gentoo ( que conozco muy bien) está de miedo, y que los BSD siguen mandando, etc. Y me hablan que me deje de infantilismos para tontos y haga informáticas de verdad : ¡ para machos !.

Hoy toqueteo mi Ubuntu 11.04 con Unity, cubo y demases; un LMDE magnífico; y un PCLinuxOS para no quedar de ignorante cuando se habla de él en sobremesa; y así siento una gran tensión y compulsión que me empuja a ir a buscar nuevas distros e instalar e instalar e instalar. Sí amigos, ¡ es psicológico !

Algo mental entonces aliviará el 11.10 ad portas.

Saludos.