En la Nube

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Las 9:00 en punto; Juan toma su lugar en el escritorio de la oficina y coloca su computadora sobre la cubierta, apenas un instante después la voz meliflua del ordenador le saluda y le recuerda la fecha: “Buenos días Juan, son las nueve la mañana del 15 de marzo del 2040”.

Durante este breve lapso se han establecido en forma inalámbrica las conexiones con todos los periféricos a los que tiene acceso Juan, a excepción de la conexión a la Red, a la que en ningún instante del día se desconecta.

¿Pendientes? Pregunta Juan al pequeño dispositivo que tiene en su escritorio y en respuesta aparece en el excelso monitor frente a sus ojos una colorida agenda. Fija la mirada en el área destinada a los asuntos “para todo el día” y observa que hoy es el día en que recibirá un nuevo modelo de computadora.

¿Características de tu reemplazo? Y de inmediato el monitor muestra una imagen y un esquema del nuevo equipo. ¿Novedades? “Destacan dos: La cantidad de memoria RAM aumentó a 4 Terabytes y la carcasa ha sido reforzada para soportar impactos directos de hasta un 12% mayores de los que puede resistir este modelo”.

Juan contempla el monitor y mentalmente hace una rápida comparación entre ambos modelos, que a simple vista lucen idénticos; en realidad prácticamente no han sufrido ningún cambio en los últimos 10 años; el progreso solamente se ha concentrado en 3 aspectos: la cantidad y velocidad de la memoria RAM, la conectividad y la resistencia física.

Una alerta le indica a Juan que Margarita su jefe le está llamando. “Buenos días Margarita, ¿para qué soy bueno?” El rostro de la funcionaria ocupa su lugar en la pantalla. “Buenos días Juan, necesito revisar la presentación del nuevo proyecto, ¿ya está lista?”.

“Sí ya está terminada, solo requiere de tu aprobación final. En un instante la tendrás en tu escritorio”. Margarita corta la comunicación y Juan le indica a la computadora que le de acceso pleno al mencionado trabajo a su superior.

La noche anterior Juan vio un programa que versaba sobre la historia de las computadoras y lo que mas le sorprendió fue el hecho de que las personas tenían que almacenar sus datos y sus programas en su propia computadora, a diferencia de la actualidad, en donde todos los datos residen en la nube, de la misma forma en que lo hacen el sistema operativo y los programas del usuario. De hecho las computadoras personales de hoy en día se parecen mas a un sofisticado “Walkie Talkie” que a una computadora de las primeras dos décadas del siglo 21.

Con el establecimiento de la banda ancha como derecho humano, y su consecuente acceso mínimo gratuito, que se ha establecido (el año anterior) en 100 Giga bits, el aumento en el poder computacional personal prácticamente se frenó en seco.

Juan es un joven de 20 años, con un empleo modesto, que le permite costearse un acceso privado a “La Red” de mejor nivel y así poder distinguirse de los “pobres”. Juan, si bien escuchó los términos software libre y software privativo, no pudo comprenderlos en su totalidad ya que el software es: UNO y todo él reside en los gigantescos Datacenter de los proveedores.

A él, como a todos los que le rodean, solamente le interesa que su información, la forma de manipularla y la comunicación con los otros, estén siempre disponibles. Los únicos servicios que son gratuitos son los que proporcionan los estados nacionales, que si bien hay varios equivalentes a los que se pueden contratar, nunca tienen el mismo grado de sofisticación que los privados, además de tener la nada deseable característica de imponer límites.

En cambio los servicios privados han dejado de imponer límites, se puede guardar lo que sea y en cualquier cantidad de bytes, la conectividad es completa 24 horas por los 365 días del año.

Margarita a sus más de 40 años aún recuerda con un dejo de nostalgia cuando se podía elegir que programa usar, o si se prefería tal o cual sistema operativo. Frunce el ceño cuando recuerda que en su época estudiantil miraba con respeto y admiración a sus parientes mayores que realizaban actividades subversivas y usaban sus computadoras para preparar y distribuir material en diversos formatos para realizar alguna protesta por cualquier asunto que consideraban como una injusticia. Incluso da un respingo cuando recuerda aquella vez que vio una película pornográfica de “sexo duro” con aquel muchacho con el que salía entonces y a continuación tuvo aquella primera e inolvidable primera sesión carnal.

Hoy por supuesto es impensable hacer cosas así, existen reglas muy claras acerca del tipo de datos que se pueden guardar en el “Gran Depósito de Información”, y ella valora como cualquiera su posición laboral y social como para arriesgarse a quedar en entredicho por siquiera intentar mantener mantener material “impropio”. Especialmente desde que se prohibió la fabricación y el uso del papel por motivos ecológicos.

Mientras Margarita se deja llevar por sus recuerdos es observada por Karina, la persona que se encarga de la limpieza de la oficina. A sus poco mas de 60 años y dados los avances médicos actuales. confía en que aún le resten cerca de otros 40 años de vida activa.

Nadie a su alrededor sabe que Karina en su primera juventud fue una destacada programadora, que colaboró con varios proyectos de software libre. Al igual que Margarita se detiene de cuando en cuando con sus memorias y rememora como primero intentaron reclutarla en varias ocasiones para ocupar grandes responsabilidades en los nuevos modelos de negocio “En la Nube”, y como tras comprender en lo que se transformaría la vida, se rehusó. Como consecuencia quedó bien pronto relegada de la corriente principal del desarrollo tecnológico, y eventualmente casi paso a la indigencia orillada a ello por un implacable Estado-Empresa.

Karina no se ha resignado, de cuando en cuando se reúne, en forma fugaz y furtiva con alguno de sus antiguos colegas. Rebusca en los antiguos basureros, colecta partes de viejas computadoras y papel viejo. Es en suma parte de un movimiento de resistencia. No tiene idea de cuantos más pertenecen al movimiento, pero calcula que no serán más de unos cientos.

Ella ha estado trabajado en un nuevo modelo de protección de datos que eventualmente les permitirá comunicarse y guardar su información sin que este sujeta a la mirada inquisidora de los proveedores de contenido. Cree con fuerza que ese será el primer paso para recuperar su libertad.

Mientras limpia el polvo de un panel levanta levemente la mirada y con una extraña mueca murmura: Algún día...

¿Será?

Comentarios

Imagen de hsierra

Entretenida fabula. Aunque dificulto que el movimiento del software libre desaparezca solo así.

No hay otro sistema operativo sino GNU y Linux es uno de sus núcleos
Pensamiento libre. Comprendiendo la libertad tras el software libre

Imagen de gato2707

en que pueda mas la sabiduría que la estupidez humana. Sin embargo, y a pesar de sus obvias similitudes con el 1984 de Orwell y el Fahrenheit 451 de Bradbury, escribí este breve relato basado en cosas que ya están presentes hoy en día y en situaciones que se ven a diario. Por ejemplo:

Los teléfonos móviles de hoy en día son mucho mas poderosos y sofisticados que las PC de los primero 15 años de su historia, no hay ninguna razón para suponer que en los próximos 30 años sean mucho mas poderosos que las PC de hoy en día.

Hoy mismo es posible conseguir una cantidad prácticamente ilimitada de espacio de almacenamiento en "la nube" a ¿precio cero?

Sitios de almacenamiento de datos como SkyDrive de M$ imponen desde ya severas restricciones al tipo de contenido que se puede guardar ahí, incluyendo fotografías de desnudos, aún cuando sean de propio usuario o tomadas por el.

La característica "Don't Track" de los navegadores no es obligatoria para los sitios web, yo mismo he comprobado que varios de ellos simplemente la ignoran y comienzan por reconocer tu ubicación.

Aplicativos como Ulteo (software libre) y Citrix permiten ejecutar aplicaciones alojadas en un servidor

Google, M$, Zoho y otras ofrecen acceso web a una gran variedad de programas sin necesidad de instalarlos. El propio Gnome ha seleccionado en días pasados a Javascrip como el lenguaje preferido para el desarrollo de aplicaciones, allanando el camino para borrar la distancia entre aplicaciones remotas y locales.

El ancho de banda se ha multiplicado en proporción enorme en los pasados 30 años, de unos mínimos 14.8 Kbps, hasta soluciones empresariales de 100 Mbps hoy en día, y la tendencia es que continúe por el mismo camino.

Google está creando su propia red de fibra óptica en alguna parte de los EEUU.

Las grandes empresas de la red, mantienen operando inmensos Datacenter, que requieren de cuantiosas inversiones.

En numerosos países hay ya iniciativas de ley para declarar "derecho humano" el acceso a la banda ancha.

Las redes sociales acceden a bloquear contenidos que son "contrarios a la ley local" al menos en el territorio de origen (Gran problema cuando la ley es mala, por muy legal que sea.)

Las empresas productoras de contenido continúan atacando a los sitios permiten el intercambio de archivos entre particulares (¿ya viste el documental de The Pirate Bay?)

Por supuesto el desarrollo tecnológico de la Nube nos puede llevar a una época dorada donde la información fluya y se asimile por casi todos los segmentos de la población, como nunca antes.

Del mismo modo, se pueden presentar escenarios como el que aquí conté. Mas vale machacar el riesgo una y otra vez, que cerrar ingenuamente los ojos ante las posibilidades.

Por cierto un gusto volver a leerte por acá.

Saludos desde México
Mi Web: El Gato con Linux

Imagen de nolin

Un libro (ciencia ficción muy buena) de cómo la red y la nube están por doquier: "Al final del arco iris" de Vernor Vinge.

Y dos comentarios:
Si quieres absoluta seguridad, no compartas la información. No puedes fiarte.
El software puede que sea libre (y gratis), pero siempre alguién te tendrá pillado, puesto que pagas por el ancho de banda y por la máquina.

Imagen de Goyo

Lecturas relacionadas: El derecho a leer, por Richard Stallman
http://www.gnu.org/philosophy/right-to-read.en.html
También disponible en español:
http://www.gnu.org/philosophy/right-to-read.es.html
La traducción es muy sosa pero en este caso no importa mucho porque Stallman es soso en cualquier idioma conocido y la mayor parte de los desconocidos.