Sobre las licencias de software y la libertad del usuario

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Resulta curioso como tantas personas hacen click en Acepto sin siquiera leer que están aceptando, quizás sea esta la causa de que tantos piensen que han comprado el software cuando lo que han hecho es pagar por el derecho legal de usar el software bajo las condiciones unilaterales del autor, este tipo de contrato se conocen como Contrato de Adhesión, en el cual las clausulas del contrato son fijadas por una sola de las partes.

Entonces, cuando alguien hace click en acepto esta asumiendo un compromiso legal entre su persona y el autor del software. Tal vez esta es la razón por la que Microsoft (por poner un ejemplo) asume una actitud tan relajada ante los usuarios domésticos que han hecho click en acepto sin pagar la licencia, porque el pagar o no por la licencia no cambia el hecho de que al hacer click en acepto se ha asumido un compromiso legal con Microsoft, así que ellos sencillamente te dicen: no ha pasado nada, solo paga la licencia y listo.

Una de las cosas que repiten mucho los usuarios de software libre es que al usar software libre te olvidas de las licencias, y es verdad hasta cierto punto, porque el software libre también esta protegido por licencias de software, y el usar software libre supone también un acuerdo legal entre el autor del software y quien lo usa, la diferencia es que estos acuerdos legales son infinitamente más asequibles que los acuerdos legales entre los autores de software privativo.

A raíz de esto por mucho tiempo pensé que el software libre era de dominio publico, es decir, que no pertenece a nadie y cualquiera puede tomarlo y hacer con el lo que quiera, pero cuando empecé a usarlo hace unos 2 años me encontré con que estaba publicado bajo licencias de software libre, lo curioso es que muchos siguen diciendo que el software libre pertenece a la comunidad a pesar de esto.

Una licencia de software libre es un documento legal que se basa en las mismas leyes de derechos de autor en las que se basan las licencias de software privativo, las cuales estipulan que no se pueden hacer copias o modificaciones de la obra sin la autorización del autor, la gran diferencia es que en una licencia de software libre el autor autoriza al usuario desde el principio a copiar o modificar el software, sin que sea necesario contactarlo para ello; mientras en una licencia de software privativo, no solo no se da esta autorización sino que el autor define claramente en que términos puede ser utilizada la copia que se está cediendo, y esto se debe a que usar el software puede tener muchas connotaciones.

Para muchos usuarios usar el software significa hacer con este lo que el programa le permita, por ejemplo, si se trata de un procesador de textos privativo, usar el software significa escribir un documento y darle formato de acuerdo a las herramientas suministradas por el software, y si a estas personas se les dice que el autor les limita su libertad con el uso de este software, difícilmente comprenderán de que se les habla, ya que ellos hicieron lo que querían con el software, o sea, escribir un documento y darle formato de acuerdo a las herramientas suministradas por este. Pero para otros usuarios usar el software podría significar adaptarlo a sus necesidades especificas, quizás incluir herramientas que el autor original del software no incluyo, y estos si ven limitada su libertad de uso del software.

Volviendo a las licencias de software libre, una de las cosas que me pareció curiosa la primera vez que use el live-CD de Mandriva, fue que al principio me abrió una ventana en la que se mostraba la licencia GPL (Licencia Publica General de GNU), y me obligaba a aceptar los términos o a desistir del uso del software, esto que me pareció tan extraño al principio por ser la primera vez que me ocurría usando software libre, cobra sentido al comprender que el software libre esta protegido por las leyes de derechos de autor y que esa libertad que nos es concedida por los dueños del software, esta delimitada por los términos existentes en el contrato.

En particular, la GPL, en términos generales estipula que el usuario tiene derecho a copiar, modificar y redistribuir el software original y sus modificaciones sin la necesidad de notificar al autor. No debe confundirse con que podemos modificar el software sin permiso, el permiso nos fue otorgado desde el principio. La GPL además estipula que cualquier persona que reciba una copia del software original, o cualquier obra derivada de este, debe recibir las mismas libertades, para lo cual es necesario publicar el software bajo la misma licencia y distribuir estas copias junto con una copia de la licencia GPL. La razón para que la GPL estipule estas condiciones, es que fue escrita para garantizar la libertad del usuario, la cual debe entenderse como la libertad de usar los programas para cualquier propósito. Cabe mencionar que la GPL no es la única licencia de software libre que existe, y que no todas las licencias de software libre estipulan la transferencia de la libertad de uso del software con cualquier propósito; hay licencias que le permiten al autor publicar todo el software o partes de este bajo licencias privativas, así el dueño del software tiene la potestad de tomar la modificación hecha por algún usuario y publicarla bajo una licencia diferente.

Usar el software con cualquier propósito contrasta con el derecho de uso otorgado por los autores de software privativo, porque cualquier propósito necesariamente supone por ejemplo, poder modificar un procesador de textos para que haga otra cosa, con todo lo que de esto se deriva.

La libertad otorgada a los usuarios en las licencias de software libre se limita a eso y nada más, la libertad de usar el software con cualquier propósito, a esto se resumen las cuatro libertades que definen al software libre. Por tanto decir que el software libre se trata de libertad, ergo puedo instalar el software que quiera, incluso software privativo como muchos usuarios de software libre creen, es un error de concepto. No es que no se sea libre para instalar el software que se desee, en todo caso como propietario del equipo se puede hacer con el cualquier cosa, incluso prenderle fuego, lo que no es correcto es decir que de eso se trata la libertad tras el software libre. Por otro lado, decir que se es libre para instalar software privativo, es lo mismo que decir que se es libre para ser esclavo y elegir al amo.

Pero algo tan simple como la libertad de usar un programa con cualquier propósito, trae consigo una serie de consecuencias, que son la verdadera razón de ser del software libre. Una sociedad no puede ser saludable, si a sus miembros se les prohíbe el derecho a la solidaridad y a la ética, y cuando de software se trata, es justamente lo que ocurre con las licencias de software privativo, se nos niega la posibilidad de ayudar al prójimo al proporcionarle una copia de algún programa que se encuentre en nuestra computadora, o de modificar el software para adaptarlo a nuestras necesidades particulares o ayudar a alguien a hacerlo. Una prueba de que esto va en contra de la naturaleza de la sociedad, es el hecho de que probablemente existan más usuarios de copias no autorizadas de software privativo, que usuarios de copias autorizadas; sin embargo, aunque esto es el reflejo de la verdadera naturaleza de la sociedad, no es ético obligar al usuario a decidir entre cumplir con un contrato y no ayudar al prójimo, o no cumplirlo y ayudarlo, ambas cosas están mal.

Cumplir con el contrato y no ayudar al prójimo o a si mismo, crea en la conciencia de la sociedad la idea de que hay cosas más importantes que las personas, y eso no es bueno. Romper el contrato y ayudar, crea la conciencia en la sociedad de que esta bien romper un contrato si la situación lo amerita y no es bueno romper las leyes, porque las leyes son las que mantienen el orden y permiten la convivencia.

Entonces, es importante que la comunidad del software libre comprenda que el propósito de la comunidad va más allá de la existencia de software de calidad, los programas protegidos por licencias de software libre no son más que la herramienta que nos permite hacer un uso ético de las computadoras, y esto es importante, porque no hacerlo inevitablemente ocasiona que se propague el comportamiento no ético que nos impone las licencias de software privativo a otros sectores de la actividad humana. Como dice el refrán popular, una manzana podrida daña todo el barril.

Comentarios

Imagen de GOLOSO

Holaps:

Totalmente de acuerdo en tus reflexiones.

De hecho, siempre he creido que si la gente se leyese el CLUF(Contrato Licencia de Usuario Final) de Microsoft con un poco de interés, la gran mayoría no se atrevería a instalar el software.

En cierto modo, ésta fue una de las razones para que empezase a buscar alternativas a los SO de M$ (que por otra parte ya conocía) hasta que me enteré de una distro lanzada por una empresa sudafricana propiedad de un multimillonario, allá por 2005.

Creo que el uso de software libre implica un cierto aprendizaje por parte del usuario sobre lo que significan realmente las palabras software libre ("Think on free as in 'free speech' not 'free beer'). Me he dado cuenta de que algunas personas a las que les proporciono una copia de Ubuntu, lo tratan como una especie de 'software pirata legal', como si les pasaras una copia pirata de Win.

Salu2,
GOLOSO