El final del verano del código: Gymzilla

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Cuando un proyecto de verano te deja con ganas de renovar tu ordenador, dedicarle siete horas todos los días y pedir ayuda a unos cuantos profesionales para que te echen una mano, tal vez sea que el proyecto en cuestión no era el ideal para hacerlo en un solo verano. Aunque quizá, tal como dice el proverbio chino «Ponerse en marcha implica ir lejos», todos los proyectos sean así. En este caso, lo que parecía un proyecto sencillo ha acabado dividiéndose en varias tareas cada una de las cuales parecía igualmente importante de cara al resultado final: la programación de las funciones, la definición del formato de los archivos que contendrían los datos, el diseño de la interfaz de usuario, la creación de un sistema de ayuda, el diseño de los modelos y, además, la creación de archivos de ejemplo y la realización de pruebas que traten de garantizar que el primer usuario que inicie la aplicación no tendrá una experiencia traumática. Tal diversidad de tareas me ha dejado con la sensación de que todo podría, y debería, haberse hecho mucho mejor.

Probablemente, la parte más positiva de la experiencia provenga de las herramientas y materiales de código libre con los que he tenido la oportunidad de trabajar. Netbeans y Geany son ya viejos conocidos de otros proyectos, pero Inkscape ha sido todo un descubrimiento y por fin he comprendido por qué sigue habiendo programas de diseño vectorial a pesar de los avances de los gráficos pixelados. Aún más gratificante ha sido avanzar en el conocimiento de Blender, esa increíble herramienta de diseño con la que, después de varios años de desencuentros, por fin empiezo a entenderme. No obstante, los resultados hubieran sido infinitamente peores si no hubiera sido por el talento y la generosidad del artista Open Source JP Bouza, que no solo me ha permitido emplear su fantástico modelo Zepam, sino que ha sido tan amable de colocarle al modelo un calzoncillo con el que he podido generar gráficos aptos para todos los públicos sin tener que recurrir a ángulos de cámara y sombras imposibles.

Han pasado, finalmente, tres meses en lo que parecen que han sido tres semanas y me quedo con la sensación de no haber terminado nada, sino de apenas haber comenzado. Este programa pretende tratar un tema que, según mi experiencia al menos, apenas ha recibido la atención en Ubuntu: la gestión y realización de ejercicios físicos. He intentado incorporar las ideas más interesantes de aplicaciones similares que he visto, tanto en programas parecidos que he podido ver en consolas como en mi experiencia directa en el gimnasio. Por ahora, apenas incluye una rutina de estiramientos, otra de abdominales y una de mantenimiento genérico, pero espero que su diseño permita incorporar otras actividades tan dispares como las sesiones de relajación, el cardioboxing y, ¿por qué no?, la rehabilitación de lesiones.

Me encantaría recibir ideas y comentarios de todo tipo sobre este programa. A fin de cuentas, aunque sólo sirva para que a alguien le parezca tan malo que se decida hacer una aplicación en condiciones que cumpla esta función, ya habrá merecido la pena.