Systemd Vs Upstart. Y el ganador es.

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Durante algunas semanas fuimos mudos testigos de como la prensa especializada se dio vuelo reseñando las discusiones que se dieron dentro del comité técnico de Debian. El asunto nunca habría trascendido de no ser porque había un tercero en discordia. Me refiero por supuesto a Canonical – Ubuntu. ¡Y cómo venden las noticias polémicas relacionadas con Ubuntu!

El asunto fue a la elección del sistema de arranque que se usará en Debian en la próxima versión (la 8). Desde el principio se dio una carrera parejera entre Systemd, que es el sistema de arranque que en los últimos años han adoptado la mayoría de las distribuciones. Y UpStart, desarrollado y mantenido por Ubuntu, y usado en exclusiva por Ubuntu y sus derivadas.

La batalla estuvo plagada, como era de esperarse de notables alegatos técnicos en favor de uno y de otro sistema, y también ¿por qué no? De insultos, entradas de blog apasionadas, acusaciones e incluso solicitudes de exclusión de algunos miembros del comité.

No conozco como ha sido el proceso en otras distribuciones que ya hicieron este cambio, pero si algo entiendo de la naturaleza humana, debo suponer que en muchos casos el asunto fue tratado con similar intensidad. Claro la diferencia es que Ubuntu no estaba involucrado.

El final ya ha sido ampliamente reseñado: Systemd ganó por una nariz, ya que después de un empate en las votaciones, hubo de ser el Presidente de la comisión, usando su voto de calidad quien determinó al ganador.

Para mí lo verdaderamente interesante ocurrió unos días después cuando el Tio Mark, sorpresivamente anunció en su blog que Ubuntu, se disciplinaba y seguiría a Debian en el camino de Systemd.

¿Y de cuando acá? ¿Por qué? En primer lugar por muy derivada que sea Ubuntu de Debian, nunca ha usado el mismo sistema de arranque. Seguramente sus razones técnicas o de cualquier otra índole tendrían. Visto así conviene preguntarse ¿Por qué los miembros del comité que además son empleados de Canonical defendieron a capa y espada a UpStart? Y mejor aún ¿Por qué tanta mansedumbre después? De cualquier forma Ubuntu podría seguir usando UpStart tan campante como hasta el día de hoy.

Si se revisa un poco el proceso de adopción de Systemd, lo menos que se podría de decir es que fue como un dolor en el culo de las primeras distribuciones que lo hicieron. El proceso fue bastante amargo y estuvo lleno de tropiezos, en cambio las que lo han implementado en fechas mas recientes se han podido nutrir de las experiencias de los pioneros y no han tenido tantos traspiés.

Al final creo que todo se ha resumido a dos cosas, las mismas dos que desde siempre mueven a la humanidad: la política y el dinero.

Canonical ha apoyado con fuerza a UpStart ya que es su propio desarrollo y en el caso de que fuera el elegido, ganaría un enorme prestigio ya que su distro madre, “La Madre” de hecho, pasaría a adoptar el desarrollo de su mas ilustre retoño. En lo económico, Canonical podría aflojar mucho su gasto ya que forzosamente los desarrolladores de Debian tendrían que involucrarse en su desarrollo y mantenimiento.

¿Y si ganaba Systemd? Canonical con su elegante muestra de inusitada humildad, da un paso importante para cerrar tantos frentes de batalla que ha abierto en los últimos años con la comunidad del software libre. ¡Jugada grande de diplomacia! Y en el caso económico, ahora no tendrá que aflojar su gasto con UpStart, ¡Sencillamente lo desaparecerá!

Ambos asuntos son muy importantes ahora que Canonical se está acercando a la ansiada meta de Unity 8, con sus necesidades de convergencia multi dispositivo y el asunto de su propio servidor gráfico Mir. De los que ya sabemos que la consigna es: O funciona o funciona.

Creo sin lugar a dudas que el ganador de esta inusualmente publicitada batalla técnica no ha sido Systemd. El gran ganador por supuesto fue Canonical.