De ningún modo es una queja. Al contrario, haber tenido ubuntu desde 2006 fue la mejor cosa que me pudo haber ocurrido (después de Fedora) en mi aventura informática.
Debido a que ubuntu se mueve, yo me vi obligado a dejar el lince en mi baúl de recuerdos; gratos recuerdos me ha dejado. Mi entuerto comenzó cuando eché mano de la "precisión" del pangolín a principios de este año.







