Imagen de ivisdrek
7 puntos
+1
+33
-1

Uno de estos típicos colegas cabreados de Windows se me acercó el otro día indignado y me preguntó si yo sabía la razón por la cual una multinacional con tantos recursos como Microsoft era incapaz de hacer un sistema operativo mínimamente seguro. Tenía un antivirus de pago y, sin embargo, era la segunda vez en pocos meses que se le llenaba el sistema de virus y troyanos... ¿Les suena?

Este amigo es más inexperto que yo, lo que ya es decir, pero se me ocurrió explicarle su problema del siguiente modo:

Imagínate que alguien te vende una casa muy guay y super moderna, de esas de diseño, de esas que entran por los ojos. Al promotor no le ha costado mucho trabajo convencerte, ha llegado con una sonrisa seductora y te ha dicho: “Niño, esto es una ganga, y además no tendrás que preocuparte de nada: nosotros nos encargamos hasta de colgarte los cuadros, tú sólo tienes que llegar e instalarte”. Es una oferta irresistible. Por supuesto, la mayor parte de la gente pica, como ha sucedido contigo.

El promotor no te lo ha dicho, pero la casa guarda un secreto un tanto desagradable, como una de esas viviendas que vemos en las películas de terror donde reside un fantasma o quizás un psicópata en el desván.